Cautivar, conmover, convencer.

            Un uso inadecuado del lenguaje está en el origen de todos los conflictos. Aprender a usar el lenguaje adecuado a cada ocasión y aprender a expresarlo adecuadamente es el propósito que mueve a FORMACIÓN DE ORADORES con sus cursos de Oratoria. Hablar bien, hablar con elocuencia consiste en decir en cada momento lo que se quiere decir, no algo parecido, no algo aproximado con tal de que se entienda. Y decirlo con las palabras justas y la entonación apropiada. Tener algo que decir y saber cómo decirlo, eso es todo.

Lo que pretendemos que aprenda el interesado en nuestros cursos es esto:

  • Darle calidad al contenido del discurso. Lenguaje preciso y riguroso, que no rígido y falto de amenidad. El discurso debe construirse pensando en el ritmo y la armonía del lenguaje.
  • Darle expresividad al recitado del discurso, poner vida y emoción en el modo de decirlo. Las palabras tienen sentido por medio del sonido.

Para FORMACIÓN DE ORADORES, que viene de los clásicos, saber es saber decir. No saber decir hace inútil el conocimiento. Hablar bien es expresar con elegancia los argumentos. Y la elegancia está hecha de sencillez y de belleza. Es una manifestación del arte. El arte de la Oratoria.